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Zombies lentos o zombies rápidos: esa es la cuestión

Como podríamos hacerlo con películas, tomando el cine de zombies como referencia desde sus primeros pasos con White Zombie (Victor Halperin – 1932) y tomando fuerza con Night of the Living Dead (George A. Romero – 1968), los zombies en los videojuegos también tienen su historia, desde tímidas apariciones en las primeras épocas consoleras, hasta cobrar protagonismo absoluto cuando exploto la tardía moda zombie hace ya unos cuantos años.

Una infinidad innecesaria

Se me haría casi imposible nombrar todos los juegos donde aparecen zombies porque como dije antes, con el pasar de los años la popularidad de dichos enemigos cobró tanta fuerza que aparecían incluso en juegos que no pertenecían al género del terror. Por eso se me ocurrió, e incluso para hacer un poco más interesante a la nota, ir nombre algunos juegos y analizar brevemente el contexto de cada uno.

La falta de carácter

Para empezar, vamos a hablar de lo sutil de estos personajes en juegos clásicos como Ghosts and Goblins de 1985. En ese momento, el zombie era un personaje prácticamente estúpido, de movilidad reducida y realmente no lograba ser demasiado intimidante. Era un enemigo más dentro del montón, al que había que superar con poco esfuerzo. En Doom de 1993, los zombies eran un poco más amenazantes por su propia impronta dentro del juego, pero la dificultad era la misma, y la carencia de fuerza en dichos personajes lo hacía pasar casi desapercibidos entre la cantidad de disparos que uno podía hacer.

Zombies Ate My Neighbors (LucasArts, 1993)

Zombies Ate My Neighbors (LucasArts, 1993)

 

Zombies Ate My Neighbors de 1993 reforzaba esta teoría, aunque le otorgaba al protagonista del juego un halo de grandeza reducido, ya que por cuestiones de mecánicas y jugabilidad, los zombies nos podían alcanzar en cualquier momento ya que el personaje era un chico común y corriente, no era ni un caballero medieval ni un marine experimentado. En 1996, The House of the Dead ponía entre nuestras manos unas pistolas para poder sentir más en carne propia la pasión de matar zombies, aunque los personajes seguían siendo un tanto dóciles. La dificultad estaba en la cantidad de zombies, y no en su impronta.

Cuando todo cambió

Resident Evil en 1996 también, revolucionó este género, y se convirtió en la franquicia de juegos de zombies más conocida de la historia. Para ambientar el juego, los zombies seguían siendo lentos, otorgando así una tensión particular al deambular por los escenarios del juego. El problema era dónde se encontraban, los pasillos estrechos, los cambios de cámara, los momentos en donde salían de cualquier lugar. Siempre que lograban agarrarnos, el daño era tan significativo que el fenómeno zombie empezaba a cobrar fuerza entre los fanáticos.

Resident Evil (Capcom, 1996)

Resident Evil (Capcom, 1996)

 

Nightmare Creatures, de 1997, nos presentaba otro tipo de zombies más activos y desafiantes. Un juego de acción completamente recomendable (con música de, ni más ni menos, que Rob Zombie), que lograba generar tensión por la dificultad que estos enemigos presentaban. En el 2000, OneChanbara retrocedía décadas con unos zombies que podían suplantar a arbustos secos por su nula movilidad. El juego era un compendio sexista donde una chica en paños menores con una katana aniquilaba a cientos de estos personajes como si fuese lo más simple del mundo.

¡Esto sí que es acción!

Killing Floor en 2005 se cansó de tanto zombie torpe y redobló la apuesta con unos personajes muy acordes a lo frenético de este FPS: no te podías descuidar de ningún enemigo, y los zombies no eran la excepción. Un año después, comenzaba la saga Dead Rising y nuevamente nos metía dentro de un apocalipsis zombie donde la cantidad de estos muertes vivientes era tanta, que era complicadísimo salir ileso, a pesar de la cantidad de armas y posibilidades que nos daba el juego y su divertida jugabilidad.

En 2008, la fórmula de 28 Days Later se hizo presente y de repente, los zombies podían correr en el comienzo de la saga Left 4 Dead (no fue 28 Days Later quien propuso esto de los zombies rápido, sino que fue City of the Living Dead de Umberto Lenzi. De hecho, 28 Days Later ni siquiera es una película de zombies, sino de infectados). En 1012, Lollipop Chainsaw hizo lo mismo que OneChanbara: le volvió a dar lentitud a los zombies y ponía como protagonista a una rubia vestida de cheerleader con una motosierra como arma principal.

La vuelta a las raíces

En 2012 también, The Walking Dead traía nuevamente a estos zombies de impronta George A. Romero, lentos y estúpidos, aunque bastante violentos y conscientes de sus víctimas. El juego apostaba todo a la toma de decisiones (de lo que hablamos mucho en esta otra nota), pero no a la dificultad de los enemigos. The Last of Us por su parte, en 2013, le daba una nueva vuelta de tuerca a los zombies y su carácter, haciéndolos más explosivos en su actuar, más pensantes e incluso menos predecibles.

The Walking Dead (Telltale Games, 2012)

The Walking Dead (Telltale Games, 2012)

 

En 2015, Dying Light vuelve a apostar todas sus fichas a un zombie lento y torpe, dotando de habilidades gimnasticas a nuestro personaje que hace parkour para poder evadir y atacar de forma más sistemática a todos estos enemigos. Por su parte en el mismo año, Zombie Army Trilogy nos da un baño de sangre alemana cuando nos pone en la piel de un soldado que debe enfrentarse a zombies nazis de todo tipo: lentos, rápidos, torpes, ágiles, fuertes, débiles… lo necesario para hacer grande a esta suerte de spin-off de la saga Sniper Elite.

Todo depende. Todo es relativo

Como dicen por ahí, sobre gustos no hay nada escrito y depende de cada jugador, el zombie que le corresponde. Para mí, en lo personal, influye muchísimo el tipo de juego, y no creo que haya un zombie que “esté bien” y otro que “esté mal”. En Resident Evil, los zombies son los correctos para el tipo de juego y su propuesta. Lo mismo pasa con The Walking Dead: la búsqueda del entretenimiento o lo que nos va a atrapar va por otro lado, más relacionado con las mecánicas y los climas que se puedan formar.

En contraparte, juegos como Nightmare Creatures, OneChanbara o Lollipop Chainsaw tienen una impronta completamente diferente y necesitan de esos zombies para poder exponer lo que necesitan exponer: si nos ponemos a pensar, los tres juegos son una suerte de hack and slash bien básicos en su atractivo, donde lo único que importa es darle duro a los botones de nuestro gamepad para golpear la mayor cantidad de veces posible.

¿Opiniones?

Sé que faltan varios juegos, pero creo que el repaso vale la pena. No solo son juego que sirvieron para hacer esta nota, sino también son juegos que personalmente recomiendo. Si tienen ganas, en la sección de comentarios, pueden dejar su opinión sobre qué clase de zombie prefieren, o si hay algún juego de zombies que deberíamos jugar los que le damos forma a esta hermosa redacción.

Escrito por

Redactor. Cinéfilo. Game Designer. Dibujo sin ser ilustrador y hago música sin ser músico. El terror ante todas las cosas. Aprendí a querer más a los animales que a las personas. Mi BFF se llama Leono.

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