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Videojuegos al cine: tome todo mi dinero por favor (Parte 2)

En la nota anterior, estuvimos dando vueltas por esas desafortunadas adaptaciones que eran completamente injustas con su producto original. Aquellas películas que se basan en videojuegos de renombre y terminaban siendo pésimas. También estuvimos contando un poco el porqué de esta tendencia, esa búsqueda de las grandes productoras por ir a lo seguro, tratando de subirse a la fama de los diferentes títulos que en el mundo de los videojuegos lograron tener un propio lugar. Pero así como no todo lo que brilla es oro… no todo lo que no brilla es… bueno, ustedes me entienden. Hay adaptaciones que si valen la pena, no solo como película, sino como adaptación.

Assassin’s Creed (2016)

Saber captar el alma y plasmarla

Adaptar un videojuego a la pantalla grande es complicado, porque se juega mucho con las expectativas que ya tienen los que conocen el producto original. Pasa lo mismo con aquellas adaptaciones de libros, frente a quienes ya leyeron el libro y tienen todo un mundo formado en su cabeza. Es difícil, entonces, empatar la visión de una persona (en este caso, el director) con la millones de personas. La diferencia entre un libro y un videojuego es implícita: en el libro, la “puesta en escena” de todo lo que leemos corre por nuestra cuenta. Si bien el autor puede ser descriptivo y detallista, nuestra mente se encarga de darle forma a todo eso que leemos. En los videojuegos, tenemos todo ahí, ya hubo gente que exprimió sus neuronas para regalarnos mundos, personajes e historias.

Y creo que reside en esos dos puntos el mayor motivo del éxito o fracaso de una adaptación. Hay videojuegos tan ricos en cuando a su historia, a la profundidad de sus personajes, que cuando lo vemos mal adaptado a una película pensamos “¿Cómo pudieron hacer esta basura teniendo tanto para contar?”. Obviamente ahí, la culpa recae en el director y en el guionista, que fue el encargado de adaptar la historia de dicho videojuego. El ejemplo más morboso, para mí, es el de Alone in the Dark. Pero solo lo voy a dejar como ejemplo, porque el director es el odiado Uwe Boll, y este hombre merece una nota aparte.

Mis gustos. Tus gustos. Nuestros gustos

Como en cualquier nota de opinión, la selección de películas es completamente subjetiva. Si bien hay casos donde es imposible no estar de acuerdo, muchas veces como pasa en todo el arte en general, uno puede tener un concepto de una obra que otro no. Porque como dice el refrán: sobre gustos no hay nada escrito. Por eso mismo, así como en la nota anterior comenté varias películas que para mí son de las peores adaptaciones que se hicieron, esta vez voy a comentar las que, también para mí, son adaptaciones que vale la pena ver.

“Objection!”

Quiero empezar de forma impredecible y Gyakuten Saiban (Ace Attorney) de 2012 es de la primera cinta que voy a hablar. Se me hacía imposible pensar cómo adaptar este videojuego con una mecánica tan particular a una película, pero claro, detrás de cámaras está el grandioso director Takashi Miike, que nos trajo genialidades como Audition, Ichi the killer o Zebraman. La película y los personajes son completamente fieles a todo lo que podemos ver en los videojuegos. Incluso, para hacer el guion de esta película, se tomaron como referencia dos de los casos que debemos resolver en el videojuego. Imperdible para aquellos que sepan digerir la idiosincrasia del cine oriental.

Gaia, el espíritu de la tierra

Final Fantasy: The Spirits Within de 2001 es la película de animación CGI que dio que hablar a todos los que seguíamos el avance de la tecnología en pos de la cinematografía. Si bien el guion no tiene mucho que ver con la historia original, lograron una cinta que se levanta por sí sola, que nos hace entender que quisieron, con total intención, crear todo ese contexto. Sabían que se estaban alejando de la historia original, pero supieron mantener la esencia de los videojuegos y así regalar una película que no tiene desperdicios, y se convirtió, en ese momento, en la mejor película de animación.

“I’m the dark part of Alessa”

El director Christophe Gans quería basarse íntegramente en el videojuego que le da título a su película, pero por presiones de la productora, se vio obligado a hacer algunos cambios que chocaron bastante entre los fanáticos de la franquicia. Aun así, Silent Hill del 2006 es una de las mejores adaptaciones que se ha hecho, por mantener viva la esencia del videojuego. Locaciones, fotografía, personajes, climas, ambientes, incluso la historia, todo lo que vemos se aferra con fuerzas a lo que nos mostraba una de las sagas más famosas de la historia de los videojuegos. Si bien no es perfecta, y el final quizás sea el punto más flojo, la película tiene tanta fuerza que hace que pasemos por alto varios detalles que podrían ser importantes.

Indiana Jones versión Square Enix

Si bien la película se vendió más por Angelina Jolie y su exuberante sensualidad, Tomb Raider, el videojuego, ya tenía fama indiscutida, y era un éxito entre los fanáticos. Lara Croft: Tomb Raider salió en 2001 y fue también todo un éxito, siendo una de las películas de aventuras con llegada más impactante al cine luego de las impecables Indiana Jones. Si bien el director ya había jugado con el género acción en la también recordada Con Air, en esta oportunidad supo dotar de detalles fieles y una historia fuerte detrás de una franquicia que venía en ascenso en el mundo de los videojuegos. La película se vendía por su propia cuenta, más allá de estar basada en un videojuego porque el director supo dar en el clavo, más allá de los gustos, en la forma de vender y presentar su contenido.

“You’re All Going To Die Down Here”

Una saga de películas inmensa, que tuvo varias secuelas, pero que solo una es buena y relativamente fiel al videojuego. Este es el mejor ejemplo, luego de Alone in the Dark, donde tienen una historia frondosa para basarse, y deciden hacer lo que tienen ganas simplemente porque les parece buena idea. Resident Evil del 2002, la primera de la saga, es una película bastante fiel al videojuego, y si bien se cambiaron algunas cosas como pasó con Silent Hill, todo lo importante estaba ahí, en pantalla, y los fanáticos de la franquicia podían sentirse satisfechos. Si bien con las entregas que siguiendo saliendo la historia de Resident Evil se va al tacho, esta primera parte va a quedar plasmada en la historia como una gran adaptación y una gran película de zombies, subgénero tan explotado por aquel momento, que sigue de moda incluso hoy en día.

La historia en manos de un asesino

En 2016 salía Assassin’s Creed, adaptación de una saga de videojuegos que tuvo su punto alto en las primeras entregas, luego decayó y cobró vida en las últimas dos entregas. Lo bueno de esta adaptación protagonizada ni más ni menos que por Michael Fassbender es que sabe captar el alma de lo que realmente es Assassin’s Creed. Quizás haya algunas cosas que si no estamos muy atento a los videojuegos podamos perder de vista, pero como película de acción y aventuras, es muy convincente. El director Justin Kurzel solo tenía la adaptación Macbeth como pasado reconocible, y se nota la experiencia que ganó en esa cinta para perpetuar a un personaje fuerte como lo amerita esta saga. Si bien tiene algunos giros argumentales bastante toscos, y por momentos se pasa de “acaramelada”, la película resulta ser una buena producción, fiel al videojuego, y muy entretenida.

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Escrito por

Redactor. Cinéfilo. Game Designer. Dibujo sin ser ilustrador y hago música sin ser músico. El terror ante todas las cosas. Aprendí a querer más a los animales que a las personas. Mi BFF se llama Leono.

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