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¿Versión digital o versión física? Una mera cuestión de gustos

Hace pocos días, mi mejor amiga me dijo una frase que me quedó dando vueltas. Charlando sobre el costo de los videojuegos en formato digital o en formato físico, ella sentenció: “hoy en día el formato físico es solo para coleccionistas“. Y creo con toda sinceridad, que es verdad. El hecho de tener el juego así, palpable, con su caja original y reluciente, su propio librito, o sea lo que sea que nos traiga la edición que hayamos comprado, son tesoros que hoy en día solo un verdadero coleccionista busca.

Versión Digital vs Versión Física. ROUND ONE

Pero dejemos por un momento las ediciones especiales y hablamos de los juegos base, comparando la versión física contra la digital. En ambos casos, el juego es exactamente igual, al igual que su costo. Un juego que en versión digital nos cuesta, por ejemplo, 60 dólares, cuesta lo mismo si queremos acceder a su versión digital. Y hablemos siempre de precios de origen, porque obviamente esos títulos al llegar a la Argentina, país en el resido, se le agregan varios impuestos que los diferencian en cuanto a su precio.

Porque claro, termina siendo lógico, ¿no? En juego digital solo tiene el costo de producción, ya que cargarlo a una plataforma digital propiamente dicha no tiene costo alguno. Sin embargo, un juego en su versión física tiene una cuestión de diseño, packaging, distribución, todos elementos que es lógico que los haga más caros. Pero no. Si uno ve los precios que se manejan en otros países, podrá ver que un juego que vayamos a comprar en Steam, por ejemplo, cuesta exactamente lo mismo que si intentamos comprarlo de forma física.

El buen Steam. Te quiero, amigo

Hace varios años, la única forma de jugar algo de forma legal, era ir hasta la tienda en cuestión, elegir el título que querías llevar, comprarlo y volver a tu casa con el juego en formato físico. No solo los juego existían solo en formato tácito y palpable, sino que tener uno de ellos nos obligaba a salir de nuestras casas. El mundo evolucionó en este sentido, y a medida que pasa el tiempo se busca la comodidad absoluta para el usuario. “Un click a distancia“, reza esa frase que explica que hoy en día, si queremos, podemos vivir prácticamente sin salir de nuestras casas, gracias a nuestros aparatos tecnológicos como tablets, celulares, PC’s o notebooks.

Steam fue quien marcó esta pauta y cambió completamente el mercado. No fue el primer movimiento en vender juegos digitales, pero generó ese impulso abismal que se contagió como una pandemia. Hoy en día, y gracias a eso, no solo nosotros tenemos acceso a una interminable lista de videojuegos que aumenta día a día, sino que cualquiera que quiera desarrollar un videojuego puede hacerlo y meterlo en esta plataforma. La era digital está entre nosotros hace tiempo.

El coleccionista de billetera inquieta

Shadow of the Colossus y edición coleccionista de Destiny

¿Para qué podríamos querer un videojuego en formato físico cuando lo podemos tener de inmediato en su versión digital solo haciendo un par de clicks? Como decía mi amiga, por ejemplo, por el mero hecho de querer tener en tu repisa ese título que tanto te gusta. Exhibirlo, aunque sea para tus propios ojos. Saber que en algún tiempo, por qué no, a esa “cajita feliz” la van a acompañar otras, tu repisa se va a llenar de colores y tu alma coleccionista va a surcar el límite de placer emocional por deleitarse de tal manera.

La empresa que desarrolló ese título que hoy ocupa tu preciada repisa, hizo millones de esos exponentes. Lo grabó de forma multitudinaria desde su versión digital en DVD, Blu-ray, o donde fuese. Los metió dentro de una hermosa cajita, y también diseñó e imprimió su tapa, su contratapa, y el manual que suelen traer dentro. Metió los cientos de copias dentro de cajas, que luego fueron subidas a camiones y luego seguramente a aviones, para que puedan llegar a todo el mundo. De forma muy narrativa, lo que acabo de describir es un proceso de distribución, incluyendo el grabado, impresión y diseño, de un titulo original.

Hay que pagar lo que cuesta

Todo esto, como pueden imaginar, tiene un costo. Pero ¿dónde lo vemos reflejado? Podemos decir, entonces, que un juego en formato físico en sus 60 dólares de costo (por ejemplo), trae incorporado el precio de todo este trabajo de distribución. Pero entonces… ¿Por qué el mismo título pero en su versión digital cuesta lo mismo? Acá podemos hablar de dos grandes teorías. Una es la “estafa”, el clásico “empresa mala capitalista le roba dinero a pobre jugador”, pero prefiero descartarla porque me parece que es un pensamiento absurdo que no se presta a ningún tipo de análisis.

La segunda, y la que al menos yo comparto, es que tanto en los 60 dólares de su versión digital como en los 60 dólares de su versión física, están contemplados todos estos gastos. Seguramente, si la versión digital costara 30 dólares porque no tiene todo este trabajo de impresión, diseño, distribución y etc, mucha gente pensaría varias veces cuál versión comprar, y se terminaría inclinando por la digital por una cuestión meramente de costos. El hacer esto estaría influyendo directamente en la decisión del grueso de los compradores.

– Ay… ¿De verdad piensan en nosotros?

The Last Of Us Post Pandemic Edition

Me gusta pensar, entonces, que muchas empresas todavía consideran como válidos a aquellos que nos gusta coleccionar cosas, que nos gusta tener en nuestra repisa una versión física de The Last of Us, por ejemplo. A igualdad de precios, queda solo el gusto personal para inclinar la balanza. Es una cuestión de gustos, y es la única variable que, dado este caso, se pone en juego. Nada nos inclina hacia un lado u otro. Seguramente haya personas, fanáticos o como quieran llamarlos, que si el digital cuesta 30 dólares y el físico cuesta 60 dólares, se inclinarían igualmente por la versión física, pero en ese caso puntual ya entra otra variable, que es el poder económico de cada individuo.

– No, iluso

No quiero dejar de mencionar que también existe otro motivo, y es la caída abismal de las ventas de formato físico. Desde que Steam hizo lo suyo, las nuevas consolas tienen también su tienda para que podamos acceder a los últimos títulos con un par de acciones simples. Esto hizo que, por el mero hecho de la comodidad, el grueso de la gente opte comprar la versión digital. Esto hace que, claramente, se tengan que generar una menor cantidad de títulos en versión física y esto, aunque parezca que no, también afecta a las empresas. Por eso mismo, si toda esta movida ya se cobra en los precios de ambas versiones, jugadores, coleccionistas y empresas se van con una sonrisa en su rostro.

Claro… la sonrisa es válida siempre y cuando el juego sea bueno, o ellos vendan la cantidad necesaria.

Escrito por

Redactor. Cinéfilo. Game Designer. Dibujo sin ser ilustrador y hago música sin ser músico. El terror ante todas las cosas. Aprendí a querer más a los animales que a las personas. Mi BFF se llama Leono.

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