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Entrevista con Rodrigo Fernández, de la Cámara Uruguaya de Desarrolladores de Videojuegos

Hace 2 años nacía CAVI, Cámara Uruguaya de Desarrolladores de Videojuegos, con el objetivo de visibilizar, reunir y apoyar el trabajo y los sueños de miles de personas dedicadas al desarrollo de juegos. Charlamos con uno de sus fundadores para conocer qué pasa en la industria indie de la República Oriental.

Rodrigo Fernández fue uno de los encargados de descubrir la piedra fundacional de CAVI, allá por 2016. De nacionalidad chilena, además es docente en la carrera Licenciatura en Animación y Videojuegos en la Universidad Ort, y director del estudio independiente Arf Games, que cuenta con 8 títulos publicados, siendo 3 de ellos trabajos para Cartoon Network.

Por otro lado, integra el equipo del podcast Lleno de Dudas bajo el alias de “El Chile”, junto a Juan Amorín y Nicolás Gambera.

Quisimos indagar sobre el panorama charrúa independiente del desarrollo de videojuegos, y Rodrigo contó a Cueva lo siguiente.

-¿Cómo fueron los inicios de CAVI?

En Diciembre de 2016 se conforma la Cámara, luego de años de trabajo bajo diversas otras formas menos formales y esfuerzos conjuntos entre empresas de videojuegos de Uruguay.

Oficialmente, en septiembre de 2017 queda formalizada en lo que refiere a confirmación por parte de nuestro Ministerio de Educación y Cultura, que es la que supervisa este tipo de asociaciones.

-¿Qué los motivó a crearla?

La idea fue poder tener una representación de las empresas de videojuegos a nivel más formal ante el Estado, agencias y otros entes con los cuales siempre se buscó articular para darle más oportunidades a la industria local de videojuegos. Así como también un lugar de encuentro y referencia para jóvenes profesionales que busquen saber más de lo que se hace a nivel país.

Uruguay y los videojuegos: presente y futuro

-¿Cómo es la actualidad del sector de videojuegos en Uruguay y qué visión a futuro tienen en CAVI?

En la actualidad el sector cuenta con unas 25 empresas con más de 100 profesionales. La gran mayoría son micro empresas con no más de 5 integrantes. Pocas son las que tienen más de 10.

Se espera que en los próximos años el número de empresas aumente gracias tanto a las posibilidades académicas del mercado como de los diversos esfuerzos que hacemos desde CAVI con otras partes del Estado para que hayan fondos concursables, llamados, etc.

Estamos trabajando en diversas puntas con el fin de que cualquier profesional de videojuegos tenga una puerta a la cual golpear, desde que está con sus amigos armando un juego en su cuarto hasta que sean una empresa sumamente exitosa, como puede ser Ironhide. La idea es poder generar posibilidades para que cualquier empresa pueda sentirse respaldada, así no solo puede subir a una siguiente etapa de su crecimiento, sino también evitar que si les va mal tengan que disolverse.

LEVEL UY, edición 2017. Foto: Laura Castagnet

LEVEL UY, edición 2017. Foto: Laura Castagnet

Actualmente hay actividades mensuales para fomentar la comunidad (GameDev Meetups), Eventos Internacionales (LEVEL UY), concursos para nuevos talentos (Concurso Nacional de Videojuegos), Llamados de fondos concursables (Ministerio de Educación y Cultura, y Ministerio de Industria) entre otras cosas más, como descuentos a eventos relacionados con tecnología, emprendedurismo, convenios con eventos amigos de la región (EVA en Argentina, por ejemplo), entre otros.

-¿Qué dificultades atraviesa el sector?

Fondos para desarrollar siempre se necesitan. Después, a nivel técnico: saber mas de áreas de marketing, business y relaciones públicas. Somos buenos en código, arte y diseño pero nos falta en la pata de vendernos.

Cuesta formalizar “el grupo de amigos del garage” a una empresa y también pasar de esas primeras etapas sin que el estudio se quede sin recursos.

Más allá de CAVI

-Contame un poco sobre vos. ¿Cómo te metiste en la industria?

Profesionalmente estoy hace unos 10 años. Publicando juegos, un poco más. La verdad es que lo que me abrió muchas puertas en su momento, por el 2006, fue hacer juegos de parodia política de Uruguay. Creo que sería lo más cercano a “fangames” dentro del país.

Fue con uno de esos juegos que la página Addicting Games me pidió un re-skin del juego adaptado a la política de EE.UU.. Fue el proyecto que vendí ahí en 2008. Luego de algunos otros similares terminé postulándome como Lead Game Designer en Powerful Robot, uno de los estudios pioneros de la industria de Uruguay.

Entre eso y ser activo en la comunidad creo que fue lo que más me abrió puertas.

-¿Un mensaje para aquella persona que quiere iniciarse en el desarrollo de juegos y no muera en el intento?

Te dejo un texto de un hilo que tengo en Twitter con algunas cosas que aprendí con estos 10 años:

“En los primeros proyectos, empieza pequeño. Tu primer juego no será tu obra maestra, ni el segundo. Primero intenta copiar un clásico de arcade para obtener la práctica. Trabaja lentamente hacia proyectos más grandes. El viaje en sí te llevará a nuevas ideas y oportunidades interesantes”.

Pueden seguir a CAVI en su cuenta de Twitter, Facebook y página web. ¡Gracias Rodrigo por tu tiempo!

Escrito por

Jefe de redacción y Director. Se acaba de rodear de gente hermosa para llevar a cabo su cometido: escribir sobre videojuegos. Fanático de la ciencia ficción, las milanesas con puré, Diablo y Kraftwerk.

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